El algodón no engaña.


Si ya os he hablado de la hidratación, otro ritual imprescindible para tener una piel bonita es la limpieza, especialmente las que tenemos la piel grasa. Pero es igual de importante usar una hidratante correcta como un limpiador correcto, ya que nos puede provocar el caso contrario al deseado. Vamos a profundizar sobre la limpieza de nuestro cutis.

Wash-Your-Face-Regularly

Lo primero es usar siempre desmaquillante. Siguiendo la filosofía de dos pasos japonesa, usaremos un aceite o con base oleosa para desmaquillarnos y retirar el sebo de nuestra piel. El aceite con los aceites del maquillaje se mezcla y son más fáciles de retirar. Al igual que con nuestro propio sebo. Por eso es importante usarlo aunque no nos hayamos desmaquillado. Normalmente a las que tenemos la piel grasa, huimos de estas fórmulas, pero como después nos vamos a lavar la piel con jabón , no tenemos que preocuparnos. Aún así, tenemos otras opciones como el agua micelar o leche desmaquillante que nos hará la misma función. Lo que no usaría, aunque sé que es una opción que muchas escogen por comodidad, es usar toallitas desmaquillantes. No suelen estar bien impregnadas de producto y suelen dejar mucho resto en la cara. Mejor un algodón y la solución que prefiramos.

El siguiente paso, es usar el jabón. Aquí deberemos elegir uno acorde con nuestra piel. El otro día hablaba con una dependienta con la piel mixta que ella prefería usar un jabón para pieles grasas y luego una hidratante para pieles normales, y yo en cambio, prefiero un Jabón para piel normal o sensible y una hidratante para pieles grasas o como mínimo oil-free. Cada una sabe lo que le va bien y le gusta. Yo lo hago así porque cuando un jabón es muy astringente me irrita la piel al tenerla un poco sensible. Para este paso me ayudo de un guante y un cepillo de la marca Tosowoong, que me ayuda a limpiar mejor los poros, por eso, no requiero de un jabón fuerte. Cuando nos sequemos la cara, mejor no arrastrar la piel con la toalla si no limpiarla a toquecitos o manteniendo la toalla quieta sobre la cara unos segundos. Si no queda residuo de jabón, el agua es buena para la piel.

A continuación viene el tónico, que según la marca es el último paso de la limpieza y para otras, el primero de la hidratación y cuidado. Yo opto por limpieza para acabar de limpiar bien los poros y me ayudo con un algodón para pasarlo por toda la cara. Es bueno fijarse como lo hacemos para no pasar el producto más de una vez por el mismo sitio ya que a veces puede irritar (me pasó con el tónico de Clinique). Si optamos por el segundo método nos podemos repartir el producto a toquecitos para que lo absorba bien sin ayuda de algodones. Es importante no olvidarse este paso ya que ayuda a la piel a recuperarse y prepararse para los cuidados, después de la limpieza, ya que se queda desprotegida.

Y ya tendríamos la piel preparada para ponernos el sérum, hidratante y tratamiento. También hay que saber jugar con el agua al retirarnos el jabón. El agua caliente nos ayudará a abrir los poros y limpiar más profundamente (podemos hacer este paso en la ducha) pero si está muy caliente, deshidrata nuestra piel. Si lo queremos así, deberemos aplicarnos la hidratante en menos de un minuto para que no perdamos la hidratación. Si en cambio, nos limpiamos con agua fría, ayuda a cerrar los poros, antes de que nos apliquemos el maquillaje. Yo por las mañanas, suelo hacerlo con agua fría para también despertarme y por la noche con agua templada-caliente para limpiar más toda la suciedad que hay en nuestra piel: sebo, maquillaje y polución.

before-after

A veces da pereza limpiarse la cara, pero después de ver este artículo, no volveréis a dejaros el maquillaje. Sólo un mes sin limpiarse, le hizo envejecer diez años. No se tarda más de diez minutos en limpiarse bien y vuestra piel y vosotras mismas lo agradeceréis.