Do yoga, my friend

Uno de mis propósitos este año es volver a hacer yoga, ya que los últimos meses me ha sido imposible por temas de trabajo y estudios. Y mi cuerpo se ha resentido muchísimo (sobre todo la espalda). Llevaba año y medio practicándolo de manera habitual (tres veces por semana, dos en clase y una por mi cuenta) y noto mucho haberlo dejado ya que me proporcionaba la dosis perfecta de estiramientos y desconexión.

Cuando hablo sobre yoga con personas no iniciadas, me doy cuenta que hay bastante desconocimiento sobre esta práctica tan saludable. Que si es aburrida, que si te lesionas, que no es ejercitante… Yo no soy ninguna experta. Sólo sé lo que he aprendido yendo a clase, y leyendo algún libro.  Pero sí quiero aportaros mi pequeño conocimiento y qué cosas tenéis que tener en cuenta antes de poneros boca abajo o con los pies por encima de la cabeza.

yoga5

Aunque yo recomiendo iniciarse con un yogi (profesor) hay muchos vídeos un youtube (os recomiendo muy mucho este canal, el de Tara Stiles) que podemos seguir, sea cual sea nuestro nivel. Así todo, es importante tener en cuenta unos pequeños principios para seguir esos vídeos para hacerlo bien.

  • Respira. Y no me refiero a ir respirando profundamente o contando como cuando se hace relajación, si no que no contengas el aire mientras estés en una postura. Y procura estar centrado en lo que estás haciendo en ése momento.
  • Postura correcta. Cuando estemos practicando una ásana (postura) es mejor hacerla correctamente que “llegarnos a tocar el pie”. Muchas veces nos centramos en doblarnos o estirarnos más, cuando deberíamos esforzarnos en colocar nuestro cuerpo correctamente. Por ejemplo, en la postura paschimottanasana (estar sentados con las piernas estiradas y doblarnos hacia adelante hasta tocarnos los pies), se suele bajar de espalda y no de cadera para llegarnos a los pies, cuando es mejor bajar hasta dónde se pueda, pero partiendo de la cadera con la espalda recta. Y cuando llevemos un tiempo practicando, notaremos mucho si lo hacemos bien o no.

paschimottanasana

  • Sé paciente. Lo mejor del yoga es que ves tu propio progreso, porque de repente un día “te tocas el pie”. Por eso es mejor centrarse en hacer la postura bien, que ya llegará el día en que que la haces completa, y eso es más fácil que ir corrigiendo la postura cuando ya has aprendido a hacerla mal (sobretodo si no tienes al yogi cerca para que te corrija). Pero hay que ser pacientes y constantes. No hay que forzarse ni hacer los ejercicios bruscos, ya que es cuando nos podemos lesionar.
  • No te saltes la meditación. Parece un rollo y que puede ser aburrido, pero sólo 5 minutos pueden ayudar mucho. Por ejemplo, después de hacer los ejercicios, contar 3 veces hasta 21, respirando profundamente en la postura del loto nos ayudará a calmarnos después del esfuerzo y acabar como nuevos.
  • Elige tu “modalidad”. Hay diferentes ramas del yoga, desde el ahstanga, el más físico, al Kundalini, el más espiritual. Depende de lo que busquemos, nos interesará más una que otra.

Con todo esto, espero que os animéis a practicarlo. Es muy beneficioso para nuestro cuerpo ya que nos aporta flexibilidad, equilibrio y fuerza. Es complementario a cualquier otro deporte, y solo con una hora a la semana, ya notaríamos cambios.

Shanti.