El dilema de las siliconas

Últimamente parece que los producto se dividen en: los que llevan siliconas y los que no. Tanto como para el rostro como para el cabello, hay mil productos que las contienen. Y están apareciendo los silicone-free para que sus detractoras tengan dónde elegir, ya que cada día son más. ¿Pero por qué tanto odio? ¿De verdad son tan “malas”?

Las siliconas tanto para rostro y cabello, son una serie de ingredientes que “rellenan” allí dónde haga falta. Si tenemos poros dilatados, los cubren para dejar una piel lisa al tacto, y en el cabello ocurre igual. Tendremos un pelo brillante y suave al tacto. Pero remarco en las dos veces “al tacto” porque aquí viene el problema de las siliconas: no son tratamiento. No mejoran las propiedades de nuestra piel. Tan solo hacen una ilusión óptica.

Las hay de dos tipos: solubles al agua y las que no. Es decir, una mascarilla con una silicona soluble, al próximo lavado se irá, pero las otras no. Se quedan pegadas (sobre todo las del cabello). Con lo que llega a pasar que por muchos productos de tratamiento que nos pongamos, no acaban de penetrar el cabello porque está obstruido por las siliconas. Y en la piel, nos pueden llegar a obstruir los poros, provocando granitos. Por Internet he encontrado esta imagen con el listado de las siliconas. Hay más, pero estas son las más frecuentes.

siliconas

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Yo desde hace varios meses, he optado por elegir productos silicon-free. Sobretodo para el cabello porque son más difíciles de deshacerse de ellas. En la cara, con la limpieza que hago, duran menos. Aún así, no me gusta la sensación que dejan estos ingredientes en la cara, como artificial. Como me dijo mi peluquera “Con la cantidad de cosas buenas que le puedes poner al pelo, ¿para qué ponerle siliconas?”. Y es que el problema de las siliconas en el pelo, es que se acumulan, entonces cuando te pones un aceite, no lo va a absorber bien.

La transición a veces no es fácil, porque esa sensación de suavidad en el cabello, al principio desaparece. Pero al tiempo, el pelo se recupera y vuelve a ser suave y brillante. Y lo mejor de todo, sin artificios. Además, con la cantidad de productos que están saliendo cada día sin siliconas, es más fácil tener el pelo como nos gusta.