Hasta la última gota

A veces podemos creer que hemos acabado una crema, pero nos sorprenderíamos la cantidad de producto que aún puede quedar dentro pegado a las paredes del bote. Y da igual lo que lo estrujemos, siempre habrá una parte que se quedará pegado. Y hoy os traigo un ejemplo:

aceite coco

Este bote es de aceite de coco, y todo lo que quedaba no caía porque ya se estaba solidificando. El aceite de coco se solidifica a menos de 24ºC, y como ya refresca, el mío está a medio camino entre líquido-sólido. Qué sorpresa cuando lo abrí y apareció todo eso.  ¡Tengo para tres o cuatro aplicaciones más!

Cuando me pasa esto, reutilizo los botecitos negros que da LUSH con sus muestras, para almacenar el resto de producto. Tengo bastantes ya vacíos y los guardo para dar muestras yo misma de mis cremas a mis amigas, para cuando me voy de viaje no llevarme mil botes o como en este caso, para guardar las últimas gotas de un producto.

bote cocoComo veis, quedaba bastante. Este aceite así cunde muchísimo porque al licuarse queda mucho más fundente y es muy fácil de esparcir. Además al aplicarlo sólo de medios a puntas cunde muchísimo.

Os animo a abrir todos los botes que vayáis acabando y os sorprenderá la cantidad de producto que queda. A no ser que queráis acabarlo cuanto antes, que a veces pasa ;).